

París, 1972 septiembre a cuatro años de los eventos de mayo, primavera de Praga, matanza de
Tlatelolco, convención demócrata en Chicago. Los
gendarmes por doquier con órdenes de
lock and load. Rumbo a la
embajada china en la avenida Georges V se pasa por
Le Crazy Horse donde, en entrevista con el funcionario Li (otrora destacado en La Habana) recibe un libro de Mao, conversan en español y recuardan frijoles negros, yuca, carne de puerco.

Y, ¿qué será de el señor Li? Lector de Lezama Lima, Carpentier. Admirador de Lam. ¿Qué será de nuestro funcionario en la nueva China, sin poder haber deleitado de las bailarinas a escasos metros de su despacho y añorando la cocina criolla?